
Tengo tantas cosas que decir que ya me ahogo,
aunque he salido de la oscuridad y casi no compongo,
pero ansío. Ansió tu querer y desespero,
y he esperado tanto tiempo de tus labios un te quiero
que ya no me creo nada de tu círculo,
tu vínculo ridículo, digamos que el tiempo fue quien estipuló.
Yo soy el díscipulo de artículos, palabras y hemorragia.
Llámalo alma, poesía o magia.